Especial Elecciones Municipales 2015

Recogemos los spots más interesantes de la campaña electoral para las Municipales del 24 de mayo en España

Especial Elecciones Municipales 2015


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Las elecciones municipales del 24-M han sacudido el mapa de los gobiernos locales en España. Igual que las autonómicas celebradas en la misma fecha confirmaron el auge de nuevos actores que arremeten contra el tradicional bipartidismo de PP y PSOE, en las municipales las protagonistas han sido las plataformas cívicas: organizaciones vecinales y partidos minoritarios que, unidos en unas mismas siglas (partidos instrumentales), han conquistado no pocos ayuntamientos.

El principal titular traza un suceso histórico. En las mayores ciudades del país, el poder ha pasado de la derecha a la izquierda, y de los partidos tradicionales a esta otra forma de participar en política, que tuvo su germen en el movimiento del 15-M. En Madrid (Ahora Madrid), en Barcelona (Barcelona en Comú), en Valencia (Compromís), en Zaragoza (Zaragoza en Común), en Palma de Mallorca (MÉS per Mallorca, compartido con el PSOE), en A Coruña (Marea Atlántica)…

Pero en lo que nos concierne en TV Anuncios, reseñamos a continuación la campaña electoral, con sus vídeos para televisión e Internet. Y aquí hay bastantes menos sorpresas.


Los originales

Muchos spots de la campaña municipal caen en los mismos tópicos: el candidato que pasea por la calle y habla con los ciudadanos, imágenes de la ciudad acompañando un off evocador, el día a día de los habitantes y, cómo no, el símbolo universal de la gente que se esfuerza: el pequeño empresario que sube la persiana de su negocio.

Pero incluso con ingredientes tan manidos, se puede elaborar una campaña con un punto creativo. Por ejemplo, la de Xavier Trias (CiU) en Barcelona, que bajo el eslogan “L’alcalde de tots” potencia el perfil humano del candidato porque muestra retratos dibujados por distintas personas.

Una norma general es que los partidos en la oposición tienden a lanzar discursos más atrevidos. Así que Jaume Collboni (Partit dels Socialistes de Catalunya, PSC-PSOE), contrincante de Trias en la Ciudad Condal, procuró idear una campaña de impacto. Literalmente, porque en uno de sus spots aparece recibiendo un puñetazo (en otro se le ve con el agua al cuello). Una campaña en la que incluso se ríe de ser un candidato poco conocido.

Otro oponente a destacar en Barcelona es Alfred Bosch (Esquerra Republicana de Catalunya). En un vídeo para Internet caricaturizaba los rasgos de sus adversarios, imitando la forma de hablar de los líderes de otros partidos.

Por otra parte, en San Sebastián el Partido Nacionalista Vasco sacó punta a los post-it como concepto creativo. Las tarjetas adhesivas les sirvieron como soporte para que la ciudadanía escribiera sus demandas, alguna de las cuales acabó traducida en spot para televisión.


Los modestos

Hemos publicado el Especial Elecciones Autonómicas 2015, en el que explicamos algunas restricciones que afectan a las campañas de los partidos en España: no pueden difundir su propaganda en televisión, que es el medio con más cobertura de población, fuera de los spots autorizados en los espacios gratuitos de las cadenas públicas, y no pueden superar un máximo de gasto total para la campaña, determinado legalmente en función del número de circunscripciones al que se presente una formación.

Este marco normativo incentiva una cierta austeridad en las campañas, que es el objetivo en la mayoría de países europeos, a diferencia de lugares como los Estados Unidos, donde el gasto durante las campañas electorales se dispara sin freno. Sin embargo, la escasez también favorece la corrupción (empresas financian de forma encubierta las campañas de partidos, confiando en que a cambio recibirán contratos públicos), como tristemente los ciudadanos venimos constatando con numerosos escándalos en los últimos años.

Otra consecuencia es que vemos muchas campañas precarias. Al tratarse de acciones municipales, aún se hacen más evidentes los exiguos presupuestos. Pero hay excepciones honrosas, que demuestran que se pueden elaborar piezas dignas en producción e ideas. Algunos ejemplos son el spot de cajas caídas del cielo de Compromís o los vídeos de Vox donde unos niños aportan su visión inocente a diversos conceptos políticos.


Los valientes

En otras ciudades, una de las pocas acciones reseñables es la de Nueva Canarias, en Las Palmas. En sendos vídeos, incluyendo una fase teaser, nos presentaron a Pino y su perrita Luna y a Paco y su bicicleta; los personajes daban pie a explicar que el candidato Pedro Quevedo está interesado en que haya pipicanes y carriles-bici, pero que lo que de verdad le preocupa son las personas. La campaña provoca simpatía, está bien narrada y filmada y, junto con los spots autonómicos, ayudó a que la formación mejorara sus resultados. Solo en el Cabildo de Gran Canaria casi duplicó los votos recibidos respecto a 2011.

Mientras, en un registro bien diferente, Coalición Canaria destacó la buena presencia de su candidato en Telde, Pablo Rodríguez, con un diálogo de mujeres. Tres amigas se exclaman ante el paso del político. “Él no promete pero cumple, él no me dice lo que quiero escuchar pero me sorprende”, confiesa una de sus admiradoras.

Y si hablamos de creatividad, el partido que se lleva la palma es Unión Progreso y Democracia. Nos tienen acostumbrados a spots donde reflejan que son distintos a la imagen típica de los políticos; en esta ocasión han desarrollado esa idea con conceptos como el del candidato que parece que viaja en coche oficial, pero no (en Madrid), o la cámara oculta de una conversación que parece sospechosa, pero no (en Murcia). También causó hilaridad el vídeo en el que una pitonisa intenta convencer a un votante indeciso para que no vote a UPYD, además de los que introducían en pantalla al candidato como si fuera un elixir mágico o un detergente eficaz (en Valencia y Castellón). Pese a todo, la originalidad en la propaganda no evitó el descalabro electoral, ya que el partido obtuvo la mitad de votos que en las municipales de 2011.


Los estrambóticos

El mismo patrón que en UPYD se cumple con otros partidos que se quisieron pasar de listos. Sus excesos creativos han acabado penalizándoles en las urnas.

Hacer de la necesidad virtud es el reto para muchos partidos que, además de tener presupuestos modestos, apenas cuentan con altavoz para sus anuncios, ya que como mucho dispondrán de espacio en la televisión local.

No obstante, algunas candidaturas lograron repercusión –incluso fama nacional-, con vídeos que saltaron de las redes sociales a los telediarios. Aunque fuera porque cubrían el cupo de campañas “frikis”.

Algunos ejemplos de estratagemas llamativas pero que no rindieron buenos resultados son el locuaz candidato de Democracia Regionalista en Astorga, el de Iniciativa Independiente de Vigo que se comparaba con Barack Obama, o el del PSOE de Meruelo (Cantabria) que se hizo una sesión de fotos desnudo, tapado solo con una rosa.

Mientras, en Telde (Gran Canaria) el candidato de Roque de Gando cabalgaba a la vez que destrozaba el “Imagine” de John Lennon (la canción ha sido sustituida por una musiquilla épica). Y en Chiclana (Cádiz), Defensa de los Intereses para el Pueblo Andaluz empleó como lema “¡Y un carajo!”.

Ninguna de estas ideas cosechó el éxito: en todos los casos lograron entre 1 y 0 concejales.


Los musicales (y estrambóticos)

Algunos de los siguientes vídeos, que emplean la música como recurso creativo, merecerían estar en el capítulo anterior. Por grotescos. Hay infinidad de ejemplos, a cuál más desafinado.

En Mijas (Málaga), el PP versionó el “Resistiré” del Dúo Dinámico para apelar a la reelección del candidato (“Repetiré”); en Cádiz, los miembros de la lista de Ganemos Cádiz mueven los labios con un rap de Dub Caletry hecho para la campaña; en Móstoles (Madrid), el grupo Rojo Cancionero obsequió a Ganar Móstoles con una cantinela ñoña; y en Barcelona, Ada Colau se atrevió con una rumba (“El run run”).

Aún se puede hacer más el ridículo: grabar el vídeo electoral organizando una coreografía. Así, el PP baila con Bustamante en Pineda de Mar (Barcelona) y corre por las calles en Oyón (Álava). El mismo partido grabó a su candidata en Valverde del Camino (Huelva) formando corazones con las manos de sus vecinos.

Pero digámoslo todo. En muchos otros casos el resultado fue más que digno. En Orihuela (Alicante) el PSOE creó una canción con ayuda de un grupo local y grabó un videoclip bastante resultón; en Morón de la Frontera (Sevilla), Izquierda Unida emplea el género rimador para proclamar que “ya es hora de girar a la izquierda”, con una canción creada por Jesús Alberto “Momo”; en Vitoria el hasta entonces alcalde de Vitoria Javier Maroto (PP) saluda a un grupo que baila por la ciudad; y en Bilbao el PSOE presentó un elaborado jingle con jazz y rap, compuesto por el propio candidato, Alfonso Gil, quien además aparece tocando el saxo.


Confusa sopa de siglas

El verbo se hizo partido: Podemos, Ganemos, Cambiemos, Imagina, Hacemos… Muchas candidaturas nuevas se han lanzado a la arena política con un parecido enfoque de marketing. Que se refleja en la curiosa manera como han elegido sus nombres: presentándose como opciones de confluencia popular (“Juntos”, “Eres Tú”, “Entre todos”, “Participa”, “En común”) y conjugando verbos en primera persona del plural.

La formación de Pablo Iglesias marcó el camino, pero como Podemos no concurrió a las municipales con su nombre sino integrado en esas plataformas, propició algunas confusiones.

En Sevilla, se presentó Participa Sevilla (apoyada a medias por Podemos, que obtuvo 3 concejales) y Ganemos Sevilla, que no entró en el ayuntamiento. En Bilbao, la candidatura de Podemos era Udalberri, pero también había miembros del partido en la lista rival Ganemos Sí Se Puede-Goazen. En Santa Cruz de Tenerife, estaban Ahora Santa Cruz que Podemos dijo no avalar pero luego sí, Participa Santa Cruz y Sentido Común, aunque la única que consiguió regidores fue Sí Se Puede, que es una formación que ya existía en 2011. En Castellón, se podía elegir entre Castelló en Moviment y Canviem Entre Tots; en Murcia, entre Ahora Murcia y Cambiemos Murcia. Y en Badajoz, había un Ganemos, un Badajoz en Común, un Badajoz Adelante y, el único que obtuvo representación, Recuperar Badajoz.

El color lila, el logotipo con círculos o los eslóganes son otros elementos de identidad que algunos partidos han copiado de Podemos para hacerse pasar por ellos, aprovechando el tirón de la marca. Por ejemplo, en Guadalajara, Podemos (que apoyaba la candidatura de Ahora Guadalajara) denunció por “oportunista” la inscripción de Ganemos Guadalajara, que tenía similitudes como el lema “Sí se puede”.

Así pues, no solo los candidatos acabaron con dolor de cabeza en la fiesta de la democracia del 24-M, también muchos votantes indecisos… o confundidos.


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